jueves, 15 de noviembre de 2007

Recuerdoss

Os acordais de este video? seguro que si, esto fue en el año ochenta y tantos y digamos que marcó mi infancia. Este video es una demostración de que la música llega a todas partes,que se pueden unir distintos palos, que la unión hace la fuerza... Me encanta porque es un canto a la esperanza y además hay muchos grandes en el video como Ray Charles, Springsteen, Dylan, La Turner... es una gran representación musical para mi gusto y como ultimamente estoy recordando mucho, pues ala ahí os dejo este video de la época de cuando se le prestaba mejor atención a la música en los medios en general. Yo de momento, podría vivir sin muchas cosas, pero sin la música...no se no se.
Seguro que lo recordais.

miércoles, 14 de noviembre de 2007

Contigo.

Yo no quiero un amor civilizado,
con recibos y escena del sofá;
yo no quiero que viajes al pasado
y vuelvas del mercado
con ganas de llorar.
Yo no quiero vecínas con pucheros;
yo no quiero sembrar ni compartir;
yo no quiero catorce de febrero
ni cumpleaños feliz.
Yo no quiero cargar con tus maletas;
yo no quiero que elijas mi champú;
yo no quiero mudarme de planeta,
cortarme la coleta,
brindar a tu salud.
Yo no quiero domingos por la tarde;
yo no quiero columpio en el jardin;
lo que yo quiero, corazón cobarde,
es que mueras por mí.
Y morirme contigo si te matas
y matarme contigo si te mueres
porque el amor cuando no muere mata
porque amores que matan nunca mueren.
Yo no quiero juntar para mañana,
no me pidas llegar a fin de mes;
yo no quiero comerme una manzana
dos veces por semana
sin ganas de comer.
Yo no quiero calor de invernadero;
yo no quiero besar tu cicatriz;
yo no quiero París con aguacero
ni Venecia sin tí.
No me esperes a las doce en el juzgado;
no me digas "volvamos a empezar";
yo no quiero ni libre ni ocupado,
ni carne ni pecado,
ni orgullo ni piedad.
Yo no quiero saber por qué lo hiciste;
yo no quiero contigo ni sin ti;
lo que yo quiero, muchacha de ojos tristes,
es que mueras por mí.
Y morirme contigo si te matas
y matarme contigo si te mueres
porque el amor cuando no muere mata
porque amores que matan nunca mueren.


Preciosa Y tristona canción de Joaquin Sabina.

Retro-visor


Ayer por la noche tuve una conversación con una amiga y un amigo de esos de los de toda la vida. Nos entró la melancolía propia de saber que ya va quedando menos para la edad de bronce.
Nos acordamos de todas las cosas que habíamos hecho juntos y de las muchas otras que nos quedan por hacer. Hacía tiempo que no nos plantábamos juntos a charlar y fue una experiencia muy gratificante, una puesta en común de las hazañas habidas y por haber de la adolescencia.

La moraleja ha sido que estas navidades será la retro – quedada. Es decir, los de Barcelona, vienen, los de Madrid; vienen, por lo que en breve nos uniremos todos de nuevo y volveremos a recordar “aquellos maravillosos años”. Volver a los mismos bares de antes…. -a saber cuáles existen y cuáles no-.
Estoy muy orgullosa de saber que tengo amigos de esos de los de toda la vida, de esos a los que no les importa si ha pasado demasiado tiempo o no. Los de verdad, los que saben como eres, los que están cuando pueden y cuando no: sin rencores. Tengo muchas ganas de veros a todos y más aún a todos juntos. Va a ser inolvidable.
Pd. Por supuesto, cámara en mano jejejeje.

sábado, 10 de noviembre de 2007

Bebo y Cachao.- "Lágrimas Negras"

A parte de lo bonita que es esta canción, me gustaria que escucharáis a estos dos monstruos veteranos que se hablan con las manos. Con solo una mirada se lo dicen todo. En este video es donde he podido comprobar con más firmeza que la música es algo más que notas, es una manera de comunicar.
Miren a estos dos ancianos haciendo lo unico que han hecho y en lo que han creido durante toda su vida. Indescriptible.
Forma parte de la banda sonora de la archiconocida película "Calle 54". Ya me contareis.

jueves, 8 de noviembre de 2007

ASALTO Nº 18: Temblor y pánico en la cueva.





Tenía que salir de allí corriendo. Miró a Aquela, que no hacía nada por remediar aquello, se quedaba perplejo sin ademán de moverse o empezar a correr como cualquier persona sensata hubiera hecho en aquel momento. Pero no, Aquela estaba ausente y mirando al más allá, tenía la vista pérdida y sin inmutarse de que allí estuviera ocurriendo lo que estaba ocurriendo o al menos, eso era lo que parecía. La cueva tiritaba y con el temblor iban cayéndose trozos de piedras que se desprendían de los rincones oscuros que por allí se apreciaban.
El estruendo de cada parte que caía retumbaba en el agua y producía un eco tenebroso que daba la sensación que aquello se desmoronaría en cuestión de poco tiempo y quedaría allí atrapado.
De repente, salió una enorme bestia de allí, El señor Vig para entonces, le había dado tiempo de salir y ponerse sus ropas. Sin embargo Aquela continuaba con su posición tranquila mirando a aquel monstruo que, a pesar de sus enormes dimensiones, no tenía aspecto de ser tan malvado.
Era una especie de dragón con unas minúsculas alas a sus espaldas, en comparación con su gigantesco cuerpo. Tenía unas garras del tamaño del Señor Vig, y encima de su cabeza, a modo de sombrero, una especie de unicornio capaz de atravesar la copa de cualquier árbol centenario de los que solía haber en aquel bosque.
Si embargo, Aquela parecía estar muy tranquilo, no tenía miedo, estaba estupefacto mirándolo como si ya lo hubiera visto otras veces. El resto de la manada permanecía intacta pero protegiéndose de aquel monstruo y escondida detrás de Aquela aunque al acecho por si había que salir corriendo.
De repente, Aquela empezó a maullarle y éste le contestaba como si estuvieran conversando...


Lo que más le sorprendió de todo esto al vigilante, es que la estrella del norte no indicaba cualquier indicio de peligro. Estaba tal cual la había dejado antes de darse el baño, por tanto, esto tranquilizaba a nuestro amigo. Él confiaba en aquel colgante después de todo lo que había pasado la noche anterior, por tanto, siguió su instinto y empezó a relajarse.

domingo, 4 de noviembre de 2007

Montesorromero


Que alegria volver a estar alli, volver a pasear por los campos, ver paisajes inolvidables y recordar... sentir... volver a mis raices.
Que alegria saber que todos y cada uno de nosotros, seguimos la tradicion... sabiendo que se las estamos enseñando a los nuestros identicamente igual que nos la enseñaron a nosotros, transmitirles las mismas sensaciones. Este fin de semana he podido comprobar que Olga esta amando aquello igual que lo hacemos nosotros. Y los demas, aunque mas pequeñines ya empiezan a disrutarlo.

viernes, 2 de noviembre de 2007

¿donde estas?


¿donde te has metido?
¿acaso te has escondido?
hoy me han hecho un test de graduación sexual. No es que crea mucho en esas cosas, pero digamos que el gusanillo que me habia creado por saber qué coño es lo que me iba a salir en ese aparatejo me tentaba la curiosidad, aun sabiendo que no hace falta que un aparato me diga o no, lo que me apetece hacer en esos momentos. Se trata de una tarjeta en la que pones tu dedo pulgar en una especie de microship que no tiene ningún color. Se queda negro. PUlsas esa parte de la tarjeta de forma circular durante unos segundos y según de qué color se ponga, son las ganas que tienes de practicar sexo.
Suelo tener las manos frías, por tanto, sabía que iba a salir que no tengo ninguna gana de practicar nada en ese momento, incluso teniendo alguna remota posibilidad. Pues bien, resulta que a pesar de las manos frías, me ha salido que sí, que tengo ganas de practicarlo.
Pero... ¿a donde vamos a llegar? un aparato que es más inteligente que el ser humano. Resulta que la maquinita sabe latín.

Samba Triste





Os dejo con este precioso tema de Eliane, para mí, una pianista con estilo, elegancia y genio. Espero que lo disfruteis. A mi me encanta!

Aunque no seas virgen


Una de las canciones que más me gusta de Silvio Sacramento:



De una violenta pasión soy prisionero,
es una extraña manía que me extravía.
Sueño que soy para tí un carpintero
y que eres tú para mí como María.

Sueño que por tí hago una crusada,
y que en tu nombre acabo con los infieles.
Sueño que eres la reina de las mujeres
y que yo soy guardián de tu morada.

Y aunque no seas virgen,
y tampoco yo sea San José...
Y aunque no seas virgen,
y tampoco yo sea San José...

Sueño que por tí hago una cruzada,
y que en tu nombre acabo con los infieles.
Sueño que eres la reina de las mujeres
y que yo soy guardián de tu morada.

Sueño que somos dueños de un gran convento
y que los dos gozamos de la clausura.
Qué pena que mi sueño no siempre dura,
sino yo me moriría de tan contento.

martes, 30 de octubre de 2007

Asalto nº 16: Salvado




El señor Vig había imaginado que le podía ocurrir esto, pero no sabía a ciencia cierta qué era lo que debía hacer en un caso tan real y extremo como este. Pensaba que se terminaba todo, sabía que estaba perdido, que de ésta no podía salir con vida para contarlo. Estaba viviendo uno de los momentos más inquietantes de su vida, no tenía ni la más remota idea, de cómo tenía que actuar y tenía que pensar en alguna solución en cuestión de nada, de lo contrario sería devorado por aquellas famélicas fieras que con su aliento pegado a la nuca le hacían sentir tan atemorizado que no podía mediar palabra, ni ejecutar ningún movimiento, ni pensar. Lo único que sabía era que estaba aterrorizado.
Por otro lado el pecho le quemaba, la estrella del norte también le desconcentraba. No sabía a qué atender primero; sabía cual era su mensaje, pero en aquel momento era tan evidente que no quería que aquel collar absurdo se lo volviera a recordar. Fue entonces cuando reaccionó, arrancó el collar que su ayudante con tanta generosidad le había dado y que le estaba haciendo polvo todo el dorso, de un tirón se lo quitó y lo arrojó con las pocas fuerzas que le quedaban. Durante el vuelo, destellaba tanto que casi no se podía mirar, era una fiesta de luces. Al principio tenían un color intenso que fue transformándose en un vaivén de destellos de colores que aumentaban a medida que iba escogiendo el camino y mientras caía, lo hacía con una ráfaga de luz tal que parecía una melodía, salían chispas que parecían a su vez, estrellas pequeñas que guardaba en sus entrañas.
Eso fue lo que le salvó. Los lobos estaban obnubilados con aquel acontecimiento, seguían atónitos la estela de luz que dejaba a su paso y el soniquete que resonaba a la caída, hacía que parecieran cachorritos inofensivos que admiraban lo que estaban viendo. El señor Vig también se quedó perplejo ante aquella reacción. No podía perder de vista el collar del Señor Golod, pero tampoco podía creerse que los lobos cayeran hipnotizados con aquel colgante. Pero así era.
No quería moverse, no quería estropear ese momento mágico. Era como si el tiempo se hubiera detenido y no quería ni retroceder ni avanzar. Estaba salvado y por una vez, deseaba más que nunca poder detener el tiempo. Pero en aquel momento no tenia poder para hacerlo. El reloj quedaba ya muy lejos y pensaba que si hacía cualquier cosa, aquella magia terminaría. Otra vez estaba bloqueado, no entendía que debía hacer ahora. De repente, los lobos le miraron, la estrella dejó de ser una llamarada de luces incandescentes y yacía en el suelo, lejos de él. No quería moverse, miraba a los lobos y ellos le miraban. No sabía esta vez de qué manera le devolvían la mirada, eran unos seis feroces animales con el pelo negro azabache y ojos de mirada penetrante y a su vez intimidante. Pero todavía conservaban esa mirada clavada en algún lugar lejos de allí, era como si tuvieran todavía los efectos de aquel extraño hechizo.
El más robusto de ellos empezó a aullar como un poseído, era como el jefe de la manada, el más grande y a su vez parecía el más viejo. A continuación, le siguieron los demás. Todos los lobos aullaban sin parar mirándolo a él. Se había ganado el respeto de aquellas fieras salvajes.
El Vigilante sabía ahora, que tenía que recuperar aquel collar, sabía que mientras lo llevara encima estaría a salvo de cualquier cosa. Después de esto, creía en aquel collar tanto como en su propia dedicación. Estaba convencido de que su fiel ayudante no le había dicho aquellas palabras en vano. Acto seguido, fue en busca de él y desde entonces los lobos seguían cualquier paso, cualquier movimiento. Eran sus nuevos acompañantes y estaba seguro de que le servirían de gran ayuda.

Otoño


Empezare esta entrada con una canción que me ha enseñado Olga hoy y que a su vez se la han enseñado a ella en el cole.
"LLega el otoño y el sol se va
las hojas se caen y el viento se las lleva
los pájaros se miran, las flores se marchitan
los árboles desnudos, se quedan sin camisa".


Sabios que siempre saben lo que dicen y no titubean a la hora de expresar.
Esos que hacen que nos sintamos llenos de alegría, esos que nos imitan, esos que nos hacen sentir vivos.
Sí, esos que cuando te hacen reir, lo hacen como nunca nadie supo hacerlo. Esos que cuando lloran, hacen que tu vida valga nada y se convierta en un millón de vidas para ellos. Esos que hacen que tu vida sea una buena excusa para vivirla. Esas personitas que te lo dan todo sin que se lo pidas.
Esos pequeños seres que hacen que todo tenga sentido.

Para ella, para mi Gorda, que me dedica todos los días mil sonrisas aun cuando está cansada, aún cuando le riño, aún cuando estoy fea, aún cuando no tengo ganas de jugar con ella... para mi bichillo de luz, que es mi alegria.

Come what may

Nunca pense que pudiera sentirme asi
como si nunca hubiera visto antes el cielo
quiero desvanecerme en tus besos
cada dia te quiero mas y mas

Escucha mi corazon
puedes oir como canta
diciendome que te lo de todo

las estaciones pueden cambiar
de invierno a verano
pero te querré
hasta el final de los tiempos

Pase lo que pase
Pase lo que pase
Te amare hasta el dia de mi muerte

De repente el mundo parece
como un lugar perfecto
De repente se mueve con
una gracia perfecta
De repente mi vida
no parece un despilfarro
pero nuestro mundo gira alrededor de ti

Y no hay montaña demasiado alta
ni río demasiado profundo
canta esta canción
y estaré a tu lado
nubes de tormenta se puede formar
y las estrellas pueden chocar
pero te amaré hasta
el final de los tiempos


pase lo que pase
pase lo que pase
te amaré
te amaré
de repente el mundo parece
como un lugar perfecto


Never knew I could feel like this
Like I´ve never seen the sky before
I want to vanish inside your kiss
Every day I love more and more
Listen to my heart, can you hear it sings
Telling me to give you everything
Seasons may change, winter to spring
But I love you until the end of time

Chorus:
Come what may
Come what may
I will love you until my dying day

Suddenly the world seems such a perfect place
Suddenly it moves with such a perfect grace
Suddenly my life doesn´t seem such a waste
But our world revolves around you
And there´s no mountain too high
No river too wide
Sing out this song I´ll be there by your side
Storm clouds may gather
And stars may collide
But I love you until the end of time

Chorus

Oh, come what may, come what may
I will love you, I will love you
Suddenly the world seems such a perfect place.

Tu canción.

martes, 23 de octubre de 2007

Calamaro y Bunbury

Asalto nº 14: "Picadisima"


El señor Golod, despues de toda aquella explicación se sintió, por un lado, incrédulo; sí, trabajaba con el Señor Vigilante de las Agujas desde que empezaron a salirle las primeras barbas, pero nunca había cruzado más de tres frases seguidas con él. Por otro lado, le tenía cierto aprecio, le había visto convertirse en lo que era hasta ahora y siempre que le dedicaba el buenas noches, lo hacía con cierto aprecio y amabilidad. La verdad que siempre le había tratado muy bien y ese señor no se merecía una negativa por su parte, además la explicación de aquellas palabras que acababa de escuchar hacía referencia a la dedicación que había visto para con aquel aparato que tenía a buen recaudo y que no permitía que fuera visto por absolutamente nadie. Por tanto le daba credibilidad en cierta manera. Su manera de transmitirle el mensaje no era despreocupada, sino todo lo contrario , veía en sus ojos incandescentes una inquietud que reforzaba aun más las palabras que le había dicho. En su inconsciente rondaban muchos pensamientos contradictorios y realmente no sabía bien que hacer. Sabía que si no lo hacía, podía ocurrir una enorme desgracia, no se explicaba porqué había creido toda esa historia, pero sentía que lo tenia que hacer. A medida que iba acercándose a tomar la decisión de quedarse alli a cuidar el reloj, su estrella del norte, que siempre llevaba consigo y que siempre le ayudaba a tomar complejas determinaciones, no paraba de brillar. Le ardía el pecho y continuaba brillando, tanto que se la tuvo que despojar porque ya le empezaba a molestar. Fue entonces cuando se dio cuenta de lo que en realidad estaba ocurriendo.
Asintió con la cabeza: - Señor Vig, usted no debe retrasarse en su búsqueda. Tiene que partir de inmediato, pero antes, me gustaría dejarle algo que le puede servir de gran ayuda a la hora de encontrar a su Elegido-. Con su Estrella del Norte en las manos y alzándolas hacía la frente del Vigilante de las Agujas, se la fue colocando hasta dejarla colgada en su cuello. El señor Vig le respondió con una sonrisa amigable y de tranquilidad. Le dió las gracias de todo corazón, porque sabía lo que significaba para el señor Golod quedarse allí dia y noche encerrado mirando aquel complejo aparato. Dejaria su trabajo y todo lo que tenía a un lado para llevar a cabo su misión, por tanto le estaba sumisamente agradecido. Y por otro lado, sabía que se alegraría de participar en tan relevante hecho.
La Estrella del Norte una vez poseida por el Vigilante, dejó de ser una luz incesante y dejó de abrasarle el cuello. Daba la sensación que estaba donde tenía que estar. Por tanto los dos hombres se despedieron, se dieron las ultimas explicaciones de todo cuanto tenian que hacer y el señor Vig partió saludandolo con la mano hasta que Golod dejó de verlo en la lejanía. Antes de que pudiera dejar de verlo, éste le gritó: "cuidado con los lobos". Pero no tenía la certeza de que le hubiera escuchado.
Allí era muy normal tener lobos en casa como animal doméstico, porque era evidente que estaban domésticados. Sin embargo los lobos que vivían de manera salvaje, algunos de ellos eran muy traicioneros. Persuadían a los humanos para que los acariciasen y se encariñaran con ellos, pero en menos de un silbido, saciaban su hambre con ellos. Y eso era lo más dócil que algunos llegaban a ser, otros eran mucho peores, otros los dejaban medio vivos a falta de un brazo o de una pierna o cualquier extremidad y por tanto, hacían pasar una muerte lenta y dolorosa. Pero eso eran los salvajes.

El Vigilante llevaba una capa de un color marrón oscuro, larga y grande. Era un hombre muy robusto y muy alto, con esa capa pasaría más desapercibido de la multitud. Aunque ahora le esperaba un camino largo y solitario hasta llegar a la ciudad. Vivía lejos, muy lejos de ella.

Adversidades


No sólo es duro el camino, sino que nosotros lo hacemos duro al caminar. A veces nos complicamos más de la cuenta, pero siempre tenemos la certeza de que hacemos las cosas bien. Y cuando uno tiene la certeza de que hace las cosas bien, es que las está haciendo bien. Soy positiva, y confío más en mí de lo que solia hacerlo antes, por tanto, a tomarse la vida con una sonrisa ante lo obstáculos. ¿no es lo mejor? Sin perder el punto de vista, claro está.

"Atravieso una inquietante tempestad
dura espera de algo mejor
sonora brivación de música en el corazón
larga batalla en contra de todos"

domingo, 21 de octubre de 2007

Asalto nº 12: Continuamos con "La Historia sin pasado"


Después de habérselo pensado un largo tiempo, por fin decidió emprender la búsqueda del elegido. Su ayudante no sabía del todo bien cómo funcionaba aquello ya que él se dedicaba a traer los materiales para que el Vigilante pudiera hacer su trabajo y su secreto tenía que ser guardado recelosamente para que nadie pudiera enterarse de lo que allí sucedía. Pero no tenía más remedio que confiarle su trabajo, no se fiaba de él como sucesor, porque además de ser mayor que él, era una persona de no muchos conociemientos y no podía dejar en manos de cualquiera tan importante misión.
Por lo que le explicaría por encima cómo actuar en caso de emergencia, es decir, si algo malo ocurriera con su reloj, lo que tenía que hacer su ayudante sería avisarlo de la manera más inmediata posible. Eso era la misión que tenía que cumplir por el momento mientras el vigilante salía en busca de alguien competente, de confianza y joven para salvar a la humanidad. No era trabajo fácil, por lo que tenía que ponerse manos a la obra inmediatamente.
Ya estaba el sol donde tenía que estar cuando entró en su garita el ayudante dandole las buenas noches. Como siempre, venía con su carro de madera y su caballo llamado Galope, su estrella del norte que para él era su guía, brillaba más que de constumbre, aquella vez. El Vigilante de las Agujas, le hizo pasar y le invitó a una taza de un té aromático que siempre solía beber y que dejaba un agradable olor impregnado en toda la casa. El ayudante extrañado entró en su morada. Nunca antes lo había hecho, por tanto entró sorprendido sin saber qué era lo que le esperaba en aquella invitación, cedió y se apresuró porque desde siempre quería saber que era lo que guardaba el Vigilante en aquellos rincones.
Ambos se sentaron en una pequeña mesa que había en la salita junto a la luz de una candela que desprendía un intenso olor a hierba Luisa. Era una mezcla lo suficientemente agradable como para no estar asustado, así que, se tranquilizó un poco y comenzaron a conversar sin más presentimientos. El ayudante, dejó que el Vigilante de las Agujas le sirviera su té y espero a que ambos tuvieran ya preparadas las tazas, hasta empezar a beber. Nunca se habían preguntado los nombres, siempre se hablaban de usted, aunque el vigilante se dirigía a él como "Ayudante". Cada vez que llegaba le decía: -"Buenas noches Ayudante"- y se despedía de él de igual manera. Esta vez el Vigilante optó por una acitud más cercana, y sin más preámbulos le indicó: -"llevamos varios solsticios y equinocios trabajando juntos y aún no se ni cual es su nombre de pila, ¿le importaría decirmelo?, me presentaré yo primero, soy El Vigilante de las agujas, pero a partir de hoy, me podrá llamar Sr. VIG. Ya le explicaré el porqué de mi nombre pero antes me gustaría saber cuál es el suyo"- el ayudante se quedó perplejo porque eso de las agujas no le gustó mucho como sonó y empezó a indagar y a atar cabos sueltos, y en cuestión de nada, su mente empezó a hacer cábalas dándole explicación a muchas preguntas sin respuesta durante tantos solsticios y equinocios. Le dió un sorbo a su té y adelantó: - soy el Señor Golod, me alegra poder estar aquí sentado al fin, creía que nunca iba a preguntarmelo -.
(hasta el próximo asalto)

Heroes del Silencio.- Tour 2007


Ayer sin duda alguna, asistí a uno de los mejores conciertos que he ido nunca. No es que sea una fiel seguidora de este grupo, como ya indiqué hace tiempo hablando de Bumbury. Pero la ocasión lo merecía, una ocasión histórica y quizás irrepetible. Después de este concierto, mi opinión sobre ellos, si ya estaba cambiando, lo ha hecho y además de una manera ipso- facta. Ayer, pude comprobar el porqué este grupo ha generado seguidores por masas durante muchos años y en gran parte del globo terráqueo. Ayer lo demostraron y con creces. El concierto fue apoteósico, emocionante, espectacular, grandioso, de calidad y en definitiva para quitarse el sombrero. Cuando estaba allí, me sentía una privilegiada por el hecho de estarlo, ya que en mi ciudad no se ha dado nunca un concierto de tal magnitud. Éramos 70.000 personas entregadas, comprenetradas y entusiasmadas por lo que estabamos viviendo. Bumbury demostró ser un tío con mucho talento y el resto de la banda dejó con sus acordes y percusiones todos los bellos de mi cuerpo de punta en varias ocasiones.
Fue muy bonito, además también hubo artista invitado y de categoría, del grupo Genésis, Phil Manzaneda.
Digamos que para ser la primera vez que vienen a Sevilla tal cantidad de personas, la prueba ha sido superada, por ello, espero que después de este concierto, y demostrando que se puede llevar a cabo y que merece la pena en todos los sentidos, ya que todos los hoteles este fin de semana han podido colocar el cartel de completo, los bares, calles y demás zonas turísticas han estado repletos, demostrando así que esto no deja de ser rentable, se animen y de una vez por todas, además de traer a triunfitos y tonadilleras, hagan lo mismo con el resto de grupos que suelen ir a ciudades importantes y a veces menos importantes.
Eso sí, abuso hubo, las cervezas a 6 euros las de tamaño normal y a 9 las de un tamaño un poco más grande. Los bocadillos a 4 euros, y eran eso, bocadillos, no bocatas. Por lo demás un concierto en toda regla. Me alegro de haber podido estar allí para vivirlo. Ha sido un placer para mi oidos y una experiencia única que espero poderla vivir de nuevo en mi ciudad.

Recordando




Marcaron para siempre mis inclinaciones musicales. Gracias a mi hermano, que los solía poner en el tocadiscos Philips de mi padre, conocí a este grupo que fue decisivo a la hora de labrar mis gustos musicales. Cuando era niña hubiera dado un brazo por poder tocar a Santiago Auserón. Los sigo considerando uno de los mejores.
Recuerdo una de las portadas con su cara plasmada y separada por cuatro franjas rojas. Hace poco los he vuelto a escuchar todos y menudos recuerdos me han venido. Ahí os dejo con una de mis canciones favoritas, que además, casualmente, parece que la estoy aplicando a mi vida cotidiana, sólo que habría que cambiarle el género a la letra. En fin...

No tocarte
y pasar todo el día junto a ti
no tocarte yo no sé lo que esperas de mí
ve despacio el bosque se llena de humo
no voy a tocarte es mejor así.

Atontado voy siguiendo tu rastro animal
y eso es algo que tú no deberías soportar
tan segura pareces y yo me pregunto por qué
cuál es el precio que marca tu piel.

No tocarte, no tocarte, no tocarte o quizás
podría devorarte.

Súbete a un árbol rompe tus medias
llora en un rincón
no voy a tocarte
es mejor así.

Dame un poco de leche y de pastel de mamá
no comprendo tu cara de felicidad
sé que estás pensando en cuerdas y cuchillos
no voy a tocarte prefiero no mirarte.

No tocarte, no tocarte, no tocarte o quizás
podriá devorarte.

Ese hombre que mide su tierra
con arma de fuego ¿quién es?
ese tipo que ve tu pecado
en el punto de mira ¿quién es, quién es?

No, no, no, no... No tocarte o quizás
podría devorarte.

Madrugada volviendo hacia el pueblo
se enciende la fábrica que mueve mi cuerpo
soy un gran obrero, soy un minero
llevo un hermoso sombrero
soy un viajero en la vía del tren.

No tocarte
no tocarte
no tocarte o quizás
podría devorarte.

jueves, 18 de octubre de 2007

El Molino Rojo


Anoche por fin pude ver después de varios intentos esta acongojante película. Hacía tiempo que quería verla, me la había descargado hace ya varios meses, pero como siempre la cuestión de tiempo juega en mi contra, no disponía de ningún hueco en la amarujada agenda de madre soltera. Por lo que ayer, después de una cenita en compañía de buenos amigos, decidimos darle al play. El madrugón realmente mereció la pena, al principio con las charlas no le prestábamos atención pero esa actitud nos duró unos dos minutos, el resto del tiempo, permanecimos… eso, acongojados por la turbulenta y entrañable historia de amor de la cabaretera y el escritor. Nicole Kidman, que es la tía más completita que he visto en mi vida, ya que la mujer la pongas donde la pongas, borda todo lo que hace. La peli me mantuvo los bellos como escarpias durante bastantes momentos. La verdad que la escenografía y los adornos musicales… una obra maestra, sí señor.
La banda sonora la tenía más que oída, pero al ponerle caras, trajes y bailes me ha resultado un peliculón dentro de su género.
Aquí os dejo uno de los carteles de Toulouse Lautrec que he visto colgado en mi casa natal durante más de media vida y que después de informarse una más, me parece un fuera de serie.