viernes, 2 de noviembre de 2007

¿donde estas?


¿donde te has metido?
¿acaso te has escondido?
hoy me han hecho un test de graduación sexual. No es que crea mucho en esas cosas, pero digamos que el gusanillo que me habia creado por saber qué coño es lo que me iba a salir en ese aparatejo me tentaba la curiosidad, aun sabiendo que no hace falta que un aparato me diga o no, lo que me apetece hacer en esos momentos. Se trata de una tarjeta en la que pones tu dedo pulgar en una especie de microship que no tiene ningún color. Se queda negro. PUlsas esa parte de la tarjeta de forma circular durante unos segundos y según de qué color se ponga, son las ganas que tienes de practicar sexo.
Suelo tener las manos frías, por tanto, sabía que iba a salir que no tengo ninguna gana de practicar nada en ese momento, incluso teniendo alguna remota posibilidad. Pues bien, resulta que a pesar de las manos frías, me ha salido que sí, que tengo ganas de practicarlo.
Pero... ¿a donde vamos a llegar? un aparato que es más inteligente que el ser humano. Resulta que la maquinita sabe latín.

4 comentarios:

Aquiles dijo...

si quieres te regalo la tarjeta... mi respuesta es siempre la misma, así de simple, así de claro.

Neopolita dijo...

A mí me sale en la tarjeta que estoy deseando ir a comer solomillo ibérico a ese restaurante otra vez, un beso. Sean felices.

Aquiles dijo...

jajaja...!! eso tiene fácil arreglo neopolita, todo es juntarse.

PUZZLE dijo...

jajaja sisi, pues habra que hacerle caso a la tarjeta, que no dice tonterias. Ya me lo apunto para ir otra vez. mmmmm todavia me acuerdo de los calamares del campo.mmm que buenos