martes, 30 de octubre de 2007

Come what may

Nunca pense que pudiera sentirme asi
como si nunca hubiera visto antes el cielo
quiero desvanecerme en tus besos
cada dia te quiero mas y mas

Escucha mi corazon
puedes oir como canta
diciendome que te lo de todo

las estaciones pueden cambiar
de invierno a verano
pero te querré
hasta el final de los tiempos

Pase lo que pase
Pase lo que pase
Te amare hasta el dia de mi muerte

De repente el mundo parece
como un lugar perfecto
De repente se mueve con
una gracia perfecta
De repente mi vida
no parece un despilfarro
pero nuestro mundo gira alrededor de ti

Y no hay montaña demasiado alta
ni río demasiado profundo
canta esta canción
y estaré a tu lado
nubes de tormenta se puede formar
y las estrellas pueden chocar
pero te amaré hasta
el final de los tiempos


pase lo que pase
pase lo que pase
te amaré
te amaré
de repente el mundo parece
como un lugar perfecto


Never knew I could feel like this
Like I´ve never seen the sky before
I want to vanish inside your kiss
Every day I love more and more
Listen to my heart, can you hear it sings
Telling me to give you everything
Seasons may change, winter to spring
But I love you until the end of time

Chorus:
Come what may
Come what may
I will love you until my dying day

Suddenly the world seems such a perfect place
Suddenly it moves with such a perfect grace
Suddenly my life doesn´t seem such a waste
But our world revolves around you
And there´s no mountain too high
No river too wide
Sing out this song I´ll be there by your side
Storm clouds may gather
And stars may collide
But I love you until the end of time

Chorus

Oh, come what may, come what may
I will love you, I will love you
Suddenly the world seems such a perfect place.

1 comentario:

Aquiles dijo...

Déjame hablarte como me gustaría hacerlo siempre, si las barreras culturales me lo permitiesen. Déjame empezar pidiéndote algo de veras difícil. Pero hazlo por mí. Te pido que trasciendas el ego.

No por toda la vida. Sólo para leer estas palabras mías. Otras que leíste o que leerás pueden haber sido dictadas por mi personalidad humana y, por eso, tal vez no haya conseguido tocar tu corazón.

Al final, somos humanos. Los seres humanos tienen mucha dificultad para expresar amor y tolerancia. Los hombres no saben abrirse totalmente, francamente. No saben darse globalmente y recibir a otro con plenitud.

Les gusta disputar y, si no hay motivo, crean alguno. Así, olvida que eres un ente humano, olvida que eres hombre o mujer. Olvida que yo lo soy también. Sólo así podrás recibir este mensaje, pues es un mensaje de amor, de mí hacia ti.

Quien te habla no tiene ego. Ámalo con intensidad. Experimenta un poco de este sentimiento sutil y sin egoísmo. El ser humano necesita afecto. Aunque, a veces, hostil, suplica desesperadamente por ese afecto.

Ya, con tu ayuda, no es un hombre el que oyes. Es una voz solamente. Una vibración anónima e indistinta que flota en el espacio y va sin polaridad a tu corazón para tocarlo en el fondo. Para darte cariño y comprensión. ¡Siente conmigo!

¡Vibra conmigo! Siente -como yo- los ojos húmedos de emoción. Siente mi amor, pues yo lo siento por ti, sinceramente.

Trata de librarte de los tabúes y condicionamientos culturales, suelta las amarras y permítete a ti mismo amar un poco. Verás cómo es gratificante ese sentimiento. Cómo es reconfortante y suave. Cómo rehace las energías para soportar las agruras y vicisitudes de todos los días.

Experimenta, por lo menos una vez, sentir un amor intenso, arrebatador y sin egoísmo. Siéntelo conmigo.
Ama profunda y sinceramente, sin reservas, sin recelos, sin preconceptos.

Nada temas: también lo siento por ti y no me avergüenzo de decirlo.

Escucha: Yo te amo intensamente. Amo tu Alma y sé que es luminosa como la aurora; amo tu Cuerpo y creo con convicción que es puro y sin mácula.

¡Acéptame! Mira: te ofrezco mi corazón que palpita de pasión desinteresada por ti, cuyo calor intenta transmitirte un mensaje de amor incondicional. Descontrae tus sentimientos antes que se atrofien. Deja que tu pecho palpite y que tus ojos sonrían de inefable regocijo.

Siente la ternura del niño que te sonríe: ámalo de todo corazón. Aspira la delicadeza de la flor que te agradece el amor total que sientes por ella (tú lo sientes, ¿no es así?).

No te avergüences de apiadarte de aquel mendigo anciano o de respetar a los vasallos de tu casa. Ábrete a mí como yo me abro a ti.

Siénteme como te siento a ti. Te siento, criatura, y me identifico contigo. Soy uno con tu Alma a punto de sentirte la carne, pues, ente purísimo, veo el Todo en ti.

Unas palabras con sentido...