domingo, 21 de octubre de 2007

Recordando




Marcaron para siempre mis inclinaciones musicales. Gracias a mi hermano, que los solía poner en el tocadiscos Philips de mi padre, conocí a este grupo que fue decisivo a la hora de labrar mis gustos musicales. Cuando era niña hubiera dado un brazo por poder tocar a Santiago Auserón. Los sigo considerando uno de los mejores.
Recuerdo una de las portadas con su cara plasmada y separada por cuatro franjas rojas. Hace poco los he vuelto a escuchar todos y menudos recuerdos me han venido. Ahí os dejo con una de mis canciones favoritas, que además, casualmente, parece que la estoy aplicando a mi vida cotidiana, sólo que habría que cambiarle el género a la letra. En fin...

No tocarte
y pasar todo el día junto a ti
no tocarte yo no sé lo que esperas de mí
ve despacio el bosque se llena de humo
no voy a tocarte es mejor así.

Atontado voy siguiendo tu rastro animal
y eso es algo que tú no deberías soportar
tan segura pareces y yo me pregunto por qué
cuál es el precio que marca tu piel.

No tocarte, no tocarte, no tocarte o quizás
podría devorarte.

Súbete a un árbol rompe tus medias
llora en un rincón
no voy a tocarte
es mejor así.

Dame un poco de leche y de pastel de mamá
no comprendo tu cara de felicidad
sé que estás pensando en cuerdas y cuchillos
no voy a tocarte prefiero no mirarte.

No tocarte, no tocarte, no tocarte o quizás
podriá devorarte.

Ese hombre que mide su tierra
con arma de fuego ¿quién es?
ese tipo que ve tu pecado
en el punto de mira ¿quién es, quién es?

No, no, no, no... No tocarte o quizás
podría devorarte.

Madrugada volviendo hacia el pueblo
se enciende la fábrica que mueve mi cuerpo
soy un gran obrero, soy un minero
llevo un hermoso sombrero
soy un viajero en la vía del tren.

No tocarte
no tocarte
no tocarte o quizás
podría devorarte.

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